Ciática: por qué el dolor baja por la pierna y qué puedes hacer

Es uno de los motivos de consulta más habituales en fisioterapia: el dolor ciático, un dolor que empieza en la zona lumbar o el glúteo y que, en lugar de quedarse ahí, baja por la pierna. A veces llega hasta la pantorrilla o el pie, a veces viene acompañado de hormigueo o una sensación de «descarga eléctrica». Es lo que se conoce popularmente como ciática, y aunque resulta molesto y puede asustar, en la mayoría de los casos tiene manejo.
El nervio ciático recorre desde la zona lumbar baja hasta el pie, pasando por el glúteo y la parte posterior de la pierna. Cuando se irrita —por una sobrecarga muscular, una postura mantenida mucho tiempo o un esfuerzo puntual, entre otras causas— el dolor puede sentirse en cualquier punto de ese recorrido, no solo en la espalda.
Señales del dolor ciático
- Dolor que nace en la zona lumbar o el glúteo y se extiende hacia la pierna, a veces hasta la rodilla, la pantorrilla o el pie.
- Hormigueo, adormecimiento o sensación de «descarga» a lo largo de la pierna.
- El dolor empeora al estar mucho tiempo sentado, al toser o al estornudar.
- Suele aparecer tras un esfuerzo, un movimiento brusco o semanas de mala postura mantenida.
- En algunos casos se nota cierta pérdida de fuerza al caminar o al subir escaleras.
Pautas para manejarlo en el día a día
- Evita el reposo absoluto prolongado. Pasar varios días en cama no suele ayudar; el cuerpo tiende a responder mejor al movimiento moderado que a la inmovilidad total.
- Cambia de postura cada 30-40 minutos si trabajas sentado. Levantarte y caminar un par de minutos alivia la presión sobre la zona lumbar; si pasas muchas horas sentado en la oficina, aquí tienes más pautas para cuidar tu espalda en el trabajo.
- Dobla las rodillas, no la espalda, al coger peso del suelo, y mantén la carga cerca del cuerpo.
- Aplica calor local en la zona lumbar si notas la musculatura tensa; a muchas personas les resulta más cómodo que el frío en estos casos.
- Retoma el movimiento suave en cuanto el dolor lo permita: caminar o hacer estiramientos guiados ayuda más que quedarse completamente quieto.
Conviene pedir una valoración con un fisioterapeuta cuando el dolor ciático no mejora en unos días, cuando el hormigueo o el adormecimiento en la pierna son muy marcados, si notas pérdida de fuerza al caminar o si el dolor interfiere claramente en tu día a día. Un profesional puede valorar qué lo está provocando en tu caso concreto y orientar el tratamiento más adecuado; esta información es divulgativa y no sustituye una valoración individual.
En Clínica Impulso, en El Cañaveral, trabajamos el dolor ciático con una evaluación que incluye ecografía, terapia manual, punción seca y ejercicio terapéutico, adaptando el abordaje a cada caso tras valorarlo de forma individual.
Si llevas días con este dolor y quieres que le echemos un vistazo, escríbenos por WhatsApp o llámanos al 668 549 975.
Entrada realizada por Gonzalo Garrido, fisioterapeuta colegiado nº 14838 y director de Clínica Impulso.

